La pregunta extraterrestre, astronomía antigua, nuestro lugar en el universo.
Setenta y cinco años después de la pregunta de Fermi, seguimos escuchando un silencio que puede significar nuestra condena o nuestra salvación.
El primer visitante interestelar aceleró sin razón aparente. La explicación más radical viene de la propia Harvard.
Un argumento de 2003 ha puesto a la humanidad ante una posibilidad que ninguna máquina puede refutar: que todo esto sea código.
En 1936, Einstein firmó un paper argumentando que las ondas gravitacionales no eran físicamente reales. Setenta y nueve años después, un detector de 4 kilómetros las capturó.
Un fotón dispara, viaja, y solo después —cuando decides mirarlo— el universo decide qué fue lo que hizo.